Anatomía patológica
Las muestras de biopsia renal obtenidas en
estadios precoces muestran escasas alteraciones.
Más adelante se configura una nefropatía
tubulointersticial crónica difusa. Macroscópicamente
los riñones son de tamaño normal y
sin quistes al inicio de la enfermedad y pequeños,
atróficos, con corteza fina y con quistes
de 10-15 mm en la región yuxtamedular en
estadios terminales. Al microscopio óptico en
etapas iniciales se ven infiltrados linfoplasmocitarios
con vasos, túbulos y glomérulos
normales; progresivamente aparece fibrosis
intersticial extensa, túbulos distales y colectores
con dilataciones saculares y engrosamiento
de sus membranas basales alternando con
túbulos atróficos. Al microscopio electrónico la
MB glomerular es normal, siendo muy característico
de la nefronoptisis la alternancia
brusca de zonas de engrosamiento de la MB
tubular con zonas de desintegración granular
o atenuación de la misma.
Diagnóstico
Los pacientes que se presentan con los signos
y síntomas típicos descritos pueden ser diagnosticados
con facilidad cuando tienen hermanos
que también la padecen. Sin embargo,
los antecedentes de hermanos están ausentes
en el 50% de los pacientes en estos casos una
sólida sugerencia de NPH estará dada por la
demostración de insuficiencia renal, riñones
pequeños y quistes corticomedulares (aunque
su ausencia no excluye el diagnóstico), siendo
los ultrasonidos la mejor técnica para demostrar
estos datos, que también demostrarán
hiperecogenicidad marcada y mala diferenciación
corticomedular (figura).
Otras técnicas de imagen complementarias
(PIV: riñones pequeños, con pobre función,
nefrograma prolongado y estriaciones medulares
por estasis tubular en forma de abanico;
TAC y RMN) tampoco serán definitivas. Es
fundamental la realización de biopsia renal, ya
que los hallazgos morfológicos descritos, fundamentalmente
los cambios a nivel de la MB
tubular, aunque no patognomónicos, son muy
característicos.
Los casos asociados a enfermedades extrarrenales
o configurando cuadros sindrómicos
ayudarán en la confirmación de la sospecha
diagnóstica, siendo de gran utilidad la realización
de electrorretinograma para hacer el despistaje
de afectación retiniana.
Las técnicas de genética molecular con la búsqueda
y localización del gen anómalo responsable
serán de considerable ayuda para el
diagnóstico del paciente y, en el caso de la
NPH1 con afectación exclusiva renal (gen
anómalo 2q12.q13), la frecuencia de delecciones
homocigotas demostradas hasta en el
85% de los casos familiares hace posible un
diagnóstico genético; otras veces, debido a la
heterogeneidad del complejo NPH-MCKD,
los estudios moleculares indirectos (ligamiento)
pueden ser útiles para el diagnóstico. Ello
es de gran importancia a la hora de realizar el
oportuno consejo genético a las familias, así
como el control de los hermanos del caso
índice valorando periódicamente su capacidad
máxima de concentración urinaria.
Anatomía patológica
Published on Abril 26, 2008
in nefrología urología.
Tags: anatomía patológica, fibrosis, fina, los cambios, sin embargo, ya.










